El aire vuelve a ser más fresco y límpio esta mañana en Martos.
Cielo cubierto y un viento suave en este día de Febrero. No me sorprende
que el viento y el aire que respiramos en cada instante de nuestra vida sea tan parecido
a nosotros, al ser humano, pues es capaz de permanecer estable y también de cambiar
y dar un giro total cuando menos se espera. Estabilidad y cambio en el cielo, en la tierra
y en nosotros mismos.
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