jueves, 20 de septiembre de 2018




María Santísima, Madre de los Desamparados y San Juan Evangelista.
Obra de Francisco Romero Zafra. Miradas al pasado, a los Cultos dedicados
a Nuestra Señora en el Monasterio de la Santísima Trinidad en Martos. Año 2008.
Por el rostro de María descienden lágrimas por su amado hijo, Jesús de Humildad
y Paciencia que soporta el dolor terrible de los azotes y el desgarro de la humillación.
Abrazadas por los nobles muros del Monasterio de la Trinidad, las hermosas imágenes
dan a conocer su esencia más profunda, la verdad de la madera que se hace carne, sangre
y lágrimas. Los ojos de María y Juan se entrelazan con la emoción que penetra en
sus corazones, el dolor intenso que surge de la contemplación de Jesús Salvador,
el Cordero de Dios que descendió del cielo para redimir al mundo con su Pasión.
Martos es Ciudad de Pasión y también de Glorias y Triunfo, pues si la Sagrada Pasión
de Jesús nos rescató de la oscuridad, su Excelsa Resurrección nos encendió como
antorchas eternas para alumbrar este mundo. Eterna es la Misericordia de Dios.



miércoles, 19 de septiembre de 2018




San Juan Evangelista. Cofradía de San Juan Evangelista y Santa María Magdalena.
Real Iglesia Parroquial de Santa Marta en la Ciudad de Martos.
Hermosa imagen del discípulo amado que acompaña a Jesús Nazareno en la mañana
del Viernes Santo en Martos. Podemos verlo hace unos años, durante su estancia
en la Capilla Bautismal del Templo de Santa Marta y después en su desfile
procesional. De la venerable Capilla de Jesús Nazareno, fue la única imagen
que permaneció, a pesar de tanta destrucción en el nefasto año de 1936.
Destacar la belleza de su manto en terciopelo rojo bordado en oro, sencillo
y a la vez precioso en su delicadeza y elegancia. En mi opinión este bello rostro
se realizó en el Siglo XVIII. en este siglo se culminó la decoración de la Capilla
de Jesús con un ajuar extraordinario. Posteriormente en la segunda mitad del Siglo
XIX, se añaden a este excelso patrimonio las piezas bordadas en oro excepcionales,
patrocinadas por los Señores Marqueses de Blanco Hermoso. Además de las magníficas
lámparas de plata, otras de cristal de roca y las peanas y andas, igualmente en plata,
para procesionar las imágenes de esta noble capilla marteña.
Martos resplandece como en un sueño reposado en los siglos.






Todo en este mundo es efímero. Todo es pasajero. Solo lo que desciende
del cielo es perpetuo, eterno, inmortal. Imagen de Jesús Resucitado en Martos,
obra de Francisco Romero Zafra. Iglesia Parroquial de San Amador y Santa Ana
de la Ciudad de Martos. En mi opinión inspirado en modelos clásicos, de Grecia
y Roma y por supuesto del Renacimiento. Una imagen que a excepción de la cruz,
se muestra como un joven dios griego o romano, incluso como un emperador divinizado.
Belleza clásica en Martos. A mi personalmente me gusta, pues creo que en esta imagen
se encuentran en armonía, el cristianismo y la antigua religión. La cruz se convierte
en le lazo de unión entre las dos. Jesús Resucita para todos, se levanta del sepulcro
en triunfo para todos y la salvación la ofrece también para todos.
La antigua Tucci, Martos, a la luz de la Resurrección.

martes, 18 de septiembre de 2018





El Cementerio de Martos, de lejos y de cerca. Un lugar sagrado y venerable. Un lugar
para el respeto donde también tiene su espacio el arte, la sensibilidad, la emoción
y por supuesto la belleza. Puede parecer incompatible la belleza con la muerte,
pero siempre hay que contar con el Amor, con el sentimiento, con las sensaciones
profundas. Todo eso crea belleza a pesar de la muerte.
Puedes esperar o no el despertar, la resurrección, puedes creer o no, puedes tener fe
o no. Pienso que lo importante es el deseo y el amor que no pasan nunca, permanecen
en los recuerdos, en las memorias, en el corazón. Y pasado el tiempo dejan su huella
intensa en este lugar, en su aire, en sus aromas, en el sosiego cuando paseas despacio
por sus calles y espacios. Puede parecer que el Sol no sale sobre un cementerio,
pero la luz surge cada día sobre él y nos regala esperanza cuando aparece en el horizonte.

lunes, 17 de septiembre de 2018


17 de Septiembre del año 14 d.C. el Insigne Senado de Roma, eleva a la dignidad
de Dios a Octavio César Augusto. Fundador de la Colonia Augusta Gemella. Martos.
Comienza el Culto Imperial en todo el Imperio Romano, de oriente a occidente.
Un culto fuerte y muy popular en todas las Colonias Romanas del Imperio, entre ellas
nuestra Colonia Augusta Gemella. Martos.
En el Templo principal del Foro, dedicado a Júpiter, Juno y Minerva comienza
a venerarse al dios Augusto.
Zócalo de Epigrafía Latina de la antigua Cárcel y Cabildo de Martos.
El Culto Imperial permaneció intacto hasta el triunfo del Cristianismo en el Imperio.


17 de Septiembre. Recuerdo de la Impresión de las llagas de San Francisco de Asís.
Creo que cuando Francisco abrazó con amor al leproso, recibió una inmensa energía,
una fuerza intensa, tan grande que era el mismo Amor de Jesús. Solo ese poder puede
vencer al miedo y a la misma muerte. Es el desbordante Amor de Dios la esencia renovadora
de Francisco en tiempos oscuros, llenos de terror, pobreza y desolación. Es el mismo Jesús,
que viene hasta el humilde corazón de Francisco de Asís.
Llagas de Misericordia que vienen sobre Francisco como el aliento encendido del cielo,
llagas de Amor que surgen como fuentes, en el espíritu y en el cuerpo de Francisco.
Las manos de Francisco son las manos de Cristo. El costado de Francisco es el costado
de Cristo y el alma de Francisco es la sabiduría del Espíritu Santo que lo lleva de la mano
hasta los más pobres y marginados del mundo.
Ruega e intercede por nosotros, San Francisco de Asís.
Iglesia Parroquial de San Francisco de Asís en la Ciudad de Martos. Ciudad Franciscana.

domingo, 16 de septiembre de 2018





Torre Campanario de la Real Iglesia Parroquial de Santa Marta en Martos.
Durante la madrugada puedo escuchar los cuartos y las horas en el antiguo
reloj de la torre y siempre me gusta, me emociona.
Martos era Ciudad de multitud de campanas, hasta 1936. En pocos meses
solo permanecieron las campanas del reloj de Santa Marta, pues daban la horas
y anunciaban el paso del tiempo. Hace años me impresionó la campana de las horas,
encajada en el cuerpo circular de la hermosa torre. Una campana inmensa, excepcional
y junto a ella, mucho más pequeña la campana de los cuartos.
En las horas oscuras me encanta el sonido del tiempo que surge de la bellísima torre,
acabada en 1562, siendo Rey Soberano de estos Reinos Don Felipe II.
Me acuerdo ahora de Don José Castilla, hace años, cuando me enseñaba
con intensa emoción, pequeños trozos de las antiguas campanas del Templo
Parroquial de Santa María de la Villa.
Gracias a Dios la Torre del Templo de Santa Marta en Martos, nunca duerme,
permanece gracias al Excelentísimo Ayuntamiento de la Ciudad de Martos.